Vesta Viva

Privacidad

Vesta Viva existe para guardar la memoria de tu familia, no para hacer negocio con ella. Aquí te contamos, sin letra chica, qué guardamos y cómo lo cuidamos.

Qué guardamos

Lo que tu familia agrega: personas, historias, fotos, audio, documentos, lugares y fechas. De tu cuenta, solo tu nombre y tu correo. Y un registro técnico de a qué espacio o memoria entró tu cuenta y cuándo, que se borra a los 90 días.

Quién puede verlo

Solamente las personas invitadas a tu espacio. No hay perfiles públicos ni contenido compartido fuera de tu familia. Nosotros no miramos tus memorias: accedemos a los datos únicamente si hace falta para resolver un problema técnico.

El registro de accesos

Guardamos, durante 90 días, qué espacio o memoria abrió cada cuenta y cuándo. Existe por una sola razón: poder responder “¿entró alguien más a nuestro espacio?” si alguna vez lo preguntas. Nadie de tu familia puede verlo, ni siquiera quien creó el espacio: nadie va a saber cuántas veces abriste una memoria. Solo lo ve nuestro equipo de soporte, y a los 90 días se borra solo.

Fotos, audios y documentos

Viajan siempre cifrados y se sirven con enlaces firmados que vencen a los pocos minutos. Un archivo de tu familia no se puede abrir con un enlace suelto.

Es tuyo, siempre

Puedes llevarte tus memorias en un libro PDF cuando quieras. Y si borras tu cuenta o tu espacio, lo eliminamos de verdad: tienes 30 días para arrepentirte, y después desaparece de nuestros servidores.

Sin rastreadores

Usamos una sola cookie: la que mantiene tu sesión abierta. No hay publicidad, ni analítica de terceros, ni píxeles que te sigan. Por eso tampoco te pedimos aceptar ningún cartel.

¿Dudas?

Escríbenos a hola@vestaviva.com y te responde una persona.